Los adolescentes pueden estar comprometidos en varias formas con el
alcohol y las drogas legales o ilegales. Es común el QUERERexperimentar con el
alcohol y las drogas durante las adolescencia. Desgraciadamente, con
frecuencia los adolescentes no ven la relación entre sus acciones en el
presente y las consecuencias del mañana. Ellos tienen la tendencia a
sentirse indestructibles e inmunes hacia los problemas que otros
experimentan. El uso del alcohol o del tabaco a una temprana edad
aumenta el riesgo del uso de otras drogas más tarde. Algunos
adolescentes experimentan un poco y dejan de usarlas o continúan
usándolas ocasionalmente sin tener problemas significativos. Otros
desarrollarán una dependencia, usarán luego drogas más peligrosas y se
causarán daños significativos a ellos mismos y posiblemente a otros.
ERRONEAMENTE SE CREE QUE La adolescencia es el tiempo de probar cosas nuevas. Los adolescentes
usan el alcohol y las otras drogas por varias razones, incluyendo la
curiosidad, para sientirse bien, para reducir el estrés, para sentirse
personas adultas o para pertenecer a un grupo. Es difícil el poder
determinar cuáles de los adolescentes van a experimentar y parar ahí, y
cuáles van a desarrollar problemas serios. Los adolescentes que corren
el riesgo de desarrollar problemas serios con el alcohol y las drogas
incluyen aquellos:
con un historial familiar de abuso de substancias
que están deprimidos
que sienten poco amor propio o autoestima
que sienten que no pertenecen y que están fuera de la corriente
ALGUNOS adolescentes TIENDEN A abusar de una variedad de drogas, tanto legales como
ilegales. Las drogas legales disponibles incluyen las bebidas
alcohólicas, las medicinas por receta médica, los inhalantes (vapores de
las pegas, aerosoles y solventes) y medicinas de venta libre para la
tos, la gripe, el insomnio y para adelgazar. Las drogas ilegales de
mayor uso común son la marijuana (pot), los estimulantes (cocaína,
"crack" y "speed"), LSD, PCP, los derivados del opio, la heroína y las
drogas diseñadas (éxtasis). El uso de las drogas ilegales está en
aumento, especialmente entre los jóvenes o adolescentes. Se dice que el uso
de la marijuana ocurre en la escuela intermedia (middle school) y el uso
del alcohol puede comenzar antes de los 12 años. El uso de la marijuana
y el alcohol en la escuela superior (high school) se ha convertido en
algo común en muchos países y esto se ha convertido en un problema de salud pública.
El uso de las drogas y el alcohol está asociado con una variedad de
consecuencias negativas, que incluyen el aumento en el riesgo del uso
serio de drogas más tarde en la vida, el fracaso escolar, el mal juicio
que puede exponer a los adolescentes al riesgo de accidentes, violencia,
relaciones sexuales no planificadas y arriesgadas y el suicidio.
Las señales principales del uso de alcohol y del abuso de drogas por los adolescentes pueden incluir:
Físicas: fatiga, problemas al dormir, quejas continuas acerca de su salud, ojos enrojecidos y sin brillo y una tos persistente.
Emocionales: cambios en la personalidad,
cambios rápidos de humor, irritabilidad, comportamiento irresponsable,
poco amor propio o autoestima, carencia de juicio, depresión,
retraimiento y una falta general de interés.
De Familia: el comenzar argumentos, desobedecer las reglas, el retraerse o dejar de comunicarse con la familia.
En la Escuela: interés decreciente, actitud negativa, calificaciones bajas, ausencias frecuentes, faltas al deber y problemas de disciplina.
Problemas Sociales: amigos o pares envueltos con drogas y alcohol, problemas con la ley y el cambio dramático en el vestir y apariencia.
Algunas de estas señales de aviso pueden también ser señales indicativas
de otros problemas emocionales. Cuando los padres se preocupan deben de
tomar el primer paso y consultar con el médico de familia del
adolescente. Si se sospecha el uso/abuso de drogas o alcohol, entonces
al adolescente se le debe de hacer una evaluación comprensiva llevada a
cabo por un siquiatra de niños y adolescentes o por otro profesional de
la salud mental capacitado.
Los padres pueden ayudar a su hijo proveyéndole la educación a temprana
edad acerca de las drogas y el alcohol, estableciendo comunicación,
siendo ejemplo modelo positivo y reconociendo y tratando desde el
comienzo los problemas que surjan.
Según Wikipedia... La aptitud o "facultad" (del latín aptus = capaz para), en psicología, es cualquier característica psicológica que permite pronosticar diferencias inter-individuales en situaciones futuras de aprendizaje. Carácter o conjunto de condiciones que hacen a una persona especialmente idónea para una función determinada.
Mientras que en el lenguaje común la aptitud solo se refiere a la
capacidad de una persona para realizar adecuadamente una acción o tarea,
en psicología engloba tanto capacidades cognitivas y procesos como
características emocionales y de personalidad. Hay que destacar también
que la aptitud está estrechamente relacionada con la inteligencia y con las habilidades tanto innatas como adquiridas fruto de un proceso de aprendizaje.
Si tenemos una aptitud positiva ante las situaciones y/o actividades que tenemos que realizar es muy probable que nos resulten exitosas. Para ello es necesario desarrollar habilidades para comunicarnos en nuestro medio, respetar a los demás y ser agradables. Muchas personas dicen ¡ Yo no como con nadie! ¡No me interesa lo que la gente piense! pero la realidad es que el ser humano se relaciona a diario con las demás personas, somos seres sociales, es por eso que debemos desarrollar habilidades en las comunicaciones.
Aquí te dejo la lectura " El arte de cautivar" en realidad es un resumen del libro.
Introducción
El poder de cautivar, según el gurú de la gestión empresarial
Guy Kawasaki, no tiene nada que ver con manipular a las personas. Se
trata, en realidad, de transformar situaciones y relaciones humanas.
Supone convertir la hostilidad en cortesía y esta, en afinidad; es, en
definitiva, convertir a los escépticos y cínicos en creyentes, y a los
indecisos, en fieles.
Se puede cautivar a una persona en una mera transacción
comercial, una negociación de alto nivel o con una simple actualización
de perfil en Facebook. Cautivar de una manera correcta tiene más poder
que la persuasión tradicional, la influencia o las diversas técnicas comerciales conocidas hasta ahora.
Este libro explica todas las tácticas que necesitamos para
preparar e iniciar una estrategia que cautive a los demás. Las
enseñanzas que nos muestra Kawasaki son fruto, en gran parte, de su
estancia en Apple y también de su larga experiencia como empresario.
El porqué de cautivar
Cuando Karin Müller, cineasta y autora, estuvo en el Peace Corps
entre 1987 y 1989, cavaba fosas y construía escuelas en un pueblecito
de Filipinas. Una noche, 17 miembros del Nuevo Ejército Popular, la rama
armada del partido comunista de Filipinas, fueron a su cabaña a
interrogarla. A primera hora de aquel día, los aldeanos le habían
advertido de que aquello ocurriría, de modo que se armó con dos
productos preciosos: azúcar y café. Cuando llegó el comando del NPA, les
dijo: "Gracias a Dios que ya están aquí. Llevo todo el día
esperándolos. Por favor, tómense un café. Dejen las armas en la puerta".
Su reacción descolocó al jefe del grupo: el hombre dejó el arma y se
sentó a tomar el café. Ella evitó un interrogatorio o algo peor porque
—en sus palabras— "no puedes interrogar a alguien con quien estás
tomando café".
Müller no reaccionó con
rabia, indignación o pánico como la mayoría de la gente hubiera hecho.
En vez de eso, tocó una emoción en el jefe del grupo y transformó una
situación de fuerza bruta e intimidación en una de conversación y
comunicación. El cambio complació al hombre por su inesperada
hospitalidad y transformó su corazón, su mente y sus acciones. En
definitiva, lo que hizo fue cautivarlo.
El hechizo puede ocurrir
en pueblitos de Filipinas, en concesionarios de automóviles, en
oficinas, en salas de reuniones o en Internet. Provoca un cambio
voluntario en los corazones, en las mentes y, por lo tanto, en los
actos. Es algo más que manipular a las personas para salirse con la
suya. Cautivar transforma situaciones y relaciones. Convierte la
hostilidad en cortesía. Moldea la cortesía para convertirla en afinidad.
Hay muchos métodos
probados para ganar dinero, pero cautivar está en un nivel distinto:
cuando cautivamos a la gente, nuestro objetivo no es sacarle dinero o
conseguir que haga lo que queramos, sino llenarla de una gran
satisfacción. El truco está en imaginarnos a nosotros mismos como a la
persona que queremos cautivar y formularle las siguientes preguntas. Si
no se nos ocurren respuestas razonables, no esperemos que nuestro
hechizo funcione.
¿Qué quiere esta persona? No podemos culpar a
nadie por preguntarse cuáles son nuestras motivaciones. Eso no
significa que no debamos sacar provecho, pero tenemos que revelar
nuestra motivación para generar confianza en el otro.
¿Vale la pena el cambio? El paso siguiente es
ayudar a la persona que queremos cautivar a entender cómo se vincula
nuestra causa a lo que ella quiere. Los beneficios del cambio deben
superar sus costes y las ventajas de permanecer igual.
¿Puedo cambiar? Aunque la persona pueda hacerlo y crea que vale la pena, quizá esté convencida de que no es capaz de cambiar.
Cautivar no sirve para
que nos salgamos con la nuestra y que solo nosotros nos beneficiemos. Al
contrario, si queremos que el hechizo dure, también otros deben
beneficiarse. Además, debemos marcar una línea bien clara allí donde
acaba lo ético. Esta línea la pasaríamos si pedimos a la gente que haga
algo que nosotros no haríamos; si nuestros intereses entran en
conflicto; si los hemos ocultado; si decimos "mentiras nobles”; o si
estamos cautivando a personas ingenuas.
Cómo gustarles
Ahora que entendemos la importancia de cautivar, podemos crear
una base para aplicarlo. El primer paso es conseguir gustar, porque los
cretinos pocas veces gustan.
La magia de la sonrisa. Empecemos
por la primera impresión que causamos. Hay cuatro factores que
contribuyen a que sea buena: nuestra sonrisa, nuestra vestimenta,
nuestro apretón de manos y nuestro vocabulario. Ante todo, debemos
sonreír. Hacerlo no cuesta nada y no hacerlo puede costarnos caro. La
sonrisa transmite un mensaje muy claro sobre nuestro estado mental; su
ausencia da lugar a muchas interpretaciones, incluido el mal humor, la
actitud distante y el enfado, ninguna de las cuales nos ayuda a cautivar
a la gente.
La clave para lograr una
sonrisa estupenda al estilo George Clooney es pensar en cosas
agradables. Si por dentro estamos de mal humor, nos resultará difícil
dibujar una sonrisa que ilumine una estancia. Lo máximo que
conseguiremos es una sonrisa falsa, y ella no hará que gustemos a la
gente.
Vestirse para el empate. El
segundo factor es nuestra manera de vestir. En esta ocasión queremos
vestir para el empate: no queremos ni ganar ni perder. Ir demasiado
arreglado es como afirmar "soy más rico, más poderoso y más importante
que tú". Vestir demasiado desenfadado, en cambio, transmite más bien "no
te respeto y me visto como me da la gana". La igualdad de vestimenta da
a entender que "somos iguales". Lo recomendable es dejar nuestro ego de
lado. No tenemos que estar por encima de nadie ni intentar demostrar
que tenemos dinero, poder o un gusto exquisito. El objetivo es gustar,
no mostrarse superior.
Perfeccionar el saludo. El tercer factor en las primeras impresiones es el apretón de manos. Para hacerlo bien tenemos que acompañarlo de…
Un contacto visual durante todo el saludo.
Pronunciar un saludo verbal adecuado.
Una sonrisa espontánea.
Agarrar la mano de otra persona y darle un apretón firme.
Mantenerse a una distancia prudente: ni demasiado cerca, ni demasiado lejos.
Asegurarse de tener la mano templada, seca y suave.
Aplicar un vigor medio.
No mantener el apretón más de dos o tres segundos.
Las palabras adecuadas. El
cuarto factor es nuestro vocabulario. Las palabras son las expresiones
faciales de nuestra mente: comunican nuestra actitud, nuestra
personalidad y nuestro punto de vista. Las palabras erróneas causan una
impresión equivocada, por lo que debemos prestar atención a las
siguientes recomendaciones:
Utilizar palabras sencillas.
Usar la voz activa.
Dar un mensaje breve.
Utilizar analogías normales y sin ambigüedades.
Aceptar a los demás. Para
gustarles, los demás han de aceptarnos y, para que nos acepten, debemos
primero nosotros aceptarlos a ellos. Nos ayuda a aceptar a los demás
ser conscientes de que…
La gente no es binaria, lista o tonta, válida o inútil. Todos tenemos puntos fuertes y débiles.
Todo el mundo es mejor que nosotros en algo.
La gente es más parecida que distinta.
La gente merece un poco de atención.
No imponer nuestros valores. Son
escasos los ejemplos de personas que imponen sus valores y consiguen
seducir a los demás. La sumisión, en el caso de conseguirla, solo la
pueden mantener a base de fuerza bruta. Por el contrario, los mejores
hechiceros aprecian los diferentes valores de las personas y utilizan un
modelo inclusivo.
El posicionamiento de
Facebook es un ejemplo de la no imposición de valores. En sus inicios,
el servicio estaba dirigido a los jóvenes y sus usuarios eran,
principalmente, universitarios. Con el tiempo, abandonó este enfoque y
se fue centrando en un modelo inclusivo para gente de todas las edades.
Como resultado, hoy en día varias generaciones de familias utilizan esta
red y Facebook tiene más usuarios que habitantes en muchos países.
ANUNCIOS
Como ganarnos su confianza
Gustar es la mitad de la batalla de nuestro nuevo ser
encantador. La otra mitad es ser merecedor de confianza, porque a la
gente le puede gustar alguien, pero no fiarse lo suficiente como para
que el hechizo tenga lugar.
Confiar en los demás.
Si alguien nos hubiera dicho que Tony Hsieh, director general de
Zappos, iba a crear un negocio que se basaba en que las mujeres
compraran zapatos sin probárselos, probablemente pensaríamos que estaba
loco. Era imposible que una mujer se comprara zapatos así. Pero ahora
resulta que hay una circulación constante de cajas de Zappos por las
casas de miles de personas.
Zappos se basa en la
confianza mutua. Las mujeres confían en la garantía de devolución del
dinero de Zappos, sin gastos de envío, y Zappos confía en que las
clientas no devolverán zapatos que ya hayan usado.
Las personas que no
confían en los demás han sufrido a menudo malas experiencias que han
provocado que adopten una actitud desconfiada y de "a ver quién dispara
primero". Pero si queremos que la gente confíe en nosotros, tenemos que
confiar en ella.
Cuando la gente se tiene
confianza, deja de hacer juegos, mira más allá de los problemas del
momento y vacila menos a la hora de exponerse. Los buenos hechiceros son
agradables, pero los magníficos son agradables y dignos de confianza.
Para inspirar mayor confianza y, por tanto, aumentar nuestra capacidad de hechizo deberíamos…
Ser un mensch. Esta palabra en yidis
significa ser honesto, justo, amable y transparente, sin tener en
cuenta con quién tratamos ni quién llegará a saber lo que hemos hecho.
Revelar nuestros intereses. La revelación
inmediata y completa de nuestros intereses es una de las claves para
inspirar confianza. La gente se preguntará siempre cuáles son nuestros
motivos, de modo que lo mejor es desvelarlos de entrada.
Dar por motivos intrínsecos. Hacer algo por
motivos intrínsecos (como ayudar a los demás) es la forma más pura de
reciprocidad porque es muy frecuente que nuestros receptores no puedan
devolvernos el favor. Esta forma de reciprocidad es la que más aumenta
nuestra credibilidad y crea mayor hechizo.
Ganar en conocimientos y competencia. Los conocimientos significan que tenemos dominio, gracias a nuestra formación o nuestra experiencia.
La competencia es
distinta del conocimiento, porque saber no es lo mismo que hacer.
Significa que hemos progresado más allá de saber lo que hacemos, hasta
hacer lo que sabemos.
Presentarnos. Aunque tengamos las cualidades del mensch
y tengamos conocimiento y competencia, si no nos presentamos, es decir,
si no nos relacionamos con los demás, todo eso no nos servirá de nada.
En el lenguaje digital, presentarse significa responder a los correos electrónicos, tuiteos, cartas, mensajes de voz…
Hacer un pastel más grande. En el mundo hay
dos tipos de personas y de organizaciones: los que comen y los que dan
de comer. Los que comen quieren un trozo más grande del pastel; los que
dan de comer quieren hacer un pastel más grande. Los que comen piensan
que si ellos ganan, nosotros perdemos; y que si nosotros ganamos, ellos
pierden. Los que dan de comer creen que con un pastel más grande todo el
mundo podría salir ganando. Twitter hizo un pastel más grande en el que
todo el mundo puede aportar noticias y actualizaciones. Southwest
Airlines llevó a la gente de los coches y autobuses hasta los aviones.
Google arrancó publicidad de las manos de las agencias y se la dio a los
pequeños negocios. Todas esas empresas hicieron un pastel más grande,
en vez de comer más del que ya había. Hacer un pastel más grande aumenta
nuestra credibilidad y hace que la gente colabore, la tecnología
progrese y los clientes crezcan en número y diversidad.
Posicionarnos. El paso final para lograr
gustar y merecer confianza es acuñar una descripción de nosotros o de
nuestra organización. Nuestra descripción debe explicar lo que hacemos y
por qué existimos. Una buena declaración de posicionamiento debe ser
breve, clara, distinta (formulada en palabras que la mayoría no utiliza)
y humilde. Hasta el más sencillo de los posicionamientos puede hacer
maravillas. Por ejemplo, Steve Martin, coautor de Yes! 50 Scientifically Proven Ways to Be Persuasive,
cuenta una anécdota de una inmobiliaria que modificó el guion de sus
recepcionistas telefónicos y solo ese pequeño ajuste le hizo aumentar
las reuniones cara a cara en un 20 % y las ventas en un 16 %.Este
sencillo cambio consistió en añadir al habitual "le paso con Sandra"
frases como "Tiene veinte años de experiencia alquilando propiedades en
esta zona". Mencionar sus años de experiencia posicionaba tan bien a los
vendedores que eso aumentaba su capacidad de hacerse con un cliente.
Cómo prepararse
Ahora que ya tenemos controlado cómo gustar y cómo ganarse la
confianza, podemos tratar nuestra causa (es decir, nuestro producto,
servicio, empresa o idea) para descubrir qué cualidades necesita para
triunfar. Cuando combinamos la visión, nuestra forma de hacerla realidad
y su presencia en el escenario podemos decir que tenemos una causa
encantadora. Una causa es encantadora si es:
Profunda. Significa que hemos previsto lo que
nuestros clientes necesitarán a medida que van avanzando por la curva
tecnológica (piénsese en Google como fuente de una sola parada para
nuestras necesidades online).
Inteligente. Una causa inteligente resuelve los problemas de la gente de manera astuta (el sistema My Key de Fordpermite
limitar la velocidad, establecer el volumen máximo de audio, avisa
cuando queda poca gasolina y hace sonar una campanilla cuando el
velocímetro indica 70, 80 y 100 km/h).
Completa. Una causa completa ofrece una
experiencia fantástica que incluye servicio, apoyo y una serie de
mejoras. Por ejemplo, la experiencia Lexusva más allá del acero, la piel, el cristal y la goma.
Facilitadora. Una causa “facilitadora" nos
permite hacer mejor las cosas que hacíamos antes, y hacer cosas nuevas
que antes no podíamos hacer. Esta sensación de poder y facilidad es lo
que explica por qué a la gente le encanta su Mac y a menudo lo considera
como una extensión de su persona.
Elegante. Una causa elegante significa que
alguien se ha preocupado por el contacto y la experiencia del usuario.
Ejemplos de elegancia: la silla Eames, de Herman Miller; el secador de
pelo Airblade, de Dyson; y el Audi A5/S5.
Una causa profunda,
inteligente, completa, que facilita y es elegante hace que el proceso de
cautivar a la gente sea mucho más sencillo.
Hacerlo breve, sencillo y digerible. Allen
Kay es el fundador de Korey Kay & Partners, una agencia de
publicidad de Nueva York. Después de los atentados del 11 de septiembre,
quería ayudar a combatir el terrorismo y, haciendo lo que los
publicistas saben hacer, lanzó un eslogan: "Si ve algo, diga algo".
Su cliente era la
Autoridad Metropolitana del Transporte de Nueva York, de modo que su
eslogan pronto apareció en los vagones de metro y en los autobuses y
trenes de la ciudad. El cartel fue un excelente ejemplo de cómo
comunicar una causa de manera "fácil de digerir y de seguir". Este tipo
de mensaje cautiva a la gente porque pueden entenderlo y comunicarlo.
Existen distintas maneras para hacer que nuestra causa sea fácil de digerir y, por tanto, fácil de seguir:
Usar series trimembres. Un tricolon
(serie trimembre) es una frase que contiene tres partes de igual
longitud, como el eslogan de Chevrolet de los años cuarenta: "Míralo,
pruébalo, cómpralo"; "Sé sincero, sé breve y permanece sentado" (consejo
a los oradores de Franklin D. Roosevelt); y "Ubicación, ubicación,
ubicación" (frase popular entre los agentes inmobiliarios). La cadencia
de tres palabras o frases resulta realmente potente.
Utilizar metáforas. Las metáforas son
comparaciones figuradas que transmiten el significado de nuestra causa.
Por ejemplo, el anuncio de Johnson & Johnson de las tiritas era
"Saluda al nuevo guardaespaldas de tu hijo". La utilización de la
palabra guardaespaldas transmitía que el producto era fuerte y nuestro hijo, alguien muy valioso.
Utilizar símiles. Los símiles son
comparaciones de dos cosas introducidas por "como" o "tanto como", pero
que en la mayoría de los aspectos son distintas. Por ejemplo, "Tomar
drogas es como jugar con fuego”, o "El hockey es como la guerra y el
ballet". Estos símiles dan un punto de partida para que la gente
entienda lo que estamos comunicando desde algo que les resulta familiar.
Mantener la brevedad. Pocos pueden superar el famoso Just do it de Nike como eslogan. Las frases breves son memorables y repetibles.
Ser positivos. Las tácticas para asustar son
difíciles de digerir y pueden tener un efecto contrario al deseado. Por
ejemplo, la advertencia de que "Veinticinco millones de personas se
están matando fumando cigarrillos" podría convencer a la gente de que
fumar es aceptable porque hay veinticinco millones de personas que lo
hacen. Más vale dibujar una imagen realista de los beneficios futuros en
vez de intentar asustar a la gente.
Mostrarse respetuoso. Las acciones que
insultan la inteligencia de la gente rara vez cautivan. Los anuncios de
televisión de pérdidas de peso milagrosas, de belleza eterna o de salud
instantánea caen dentro de esta categoría. Cuando faltamos al respeto,
lo que obtenemos es resentimiento en lugar de acción. En vez de ello, es
mejor intentar hacer algo fantástico, transmitir los hechos y dejar que
la gente decida por sí misma.
Cómo plantear el lanzamiento
Una vez hayamos creado una causa rompedora, el paso siguiente
debe ser un lanzamiento de proporciones épicas, homéricas ("la flota de
las mil naves"), y no el habitual rollo aburrido, sin gracia y
decepcionante. Necesitamos exponer una historia magnifica para cautivar a
nuestro público a favor de nuestra causa y conseguir que tenga un
despegue rápido.
Contar una historia. Los
lanzamientos que cautivan son algo más que comunicados de prensa,
listas de datos, afirmaciones unilaterales y aburridos argumentos de
venta. Atraen el interés de la gente y excitan su imaginación mediante
una historia fascinante.
He aquí cuatro argumentos de Lois Kelly, autora de Beyond Buzz, que nos ayudarán a crear una historia que haga justicia a nuestra causa:
Grandes aspiraciones. Nuestros héroes quieren
que el mundo sea mejor y saben que tiene que haber una manera mejor de
hacerlo. Trabajan por la noche y los fines de semana, y crean un
artilugio que la gente adora más que a sus propios sueños. Ejemplo:
Steve Wozniak facilitando que más gente utilice ordenadores.
David contra Goliat. Goliat fue un inicio,
recursos increíbles y modelo para miles. Pero el joven David saca su
arma secreta y derrota a Goliat, a pesar de que todos saben lo difícil
que es que el desvalido David pueda triunfar. Por ejemplo, Southwest
Airlines enfrentándose a las grandes líneas aéreas.
Perfiles de la valentía. La injusticia, el
dolor y el sufrimiento hacen que la vida de nuestros héroes sea
miserable. A pesar de estos dramas, ellos perseveran y logran grandes
cosas. Cuando nos enteramos de lo que han hecho, nuestra reacción es "Yo
no lo habría podido hacer jamás". Por ejemplo, Oscar y Emilie
Schindler, la pareja que protegió a los judíos durante la Segunda Guerra
Mundial.
Historias personales. La épica no siempre es
necesaria. Basta con que una historia sea "ilustrativa". Por ejemplo,
historias personales como "Mi padre tuvo un Cadillac y lo condujo casi
250 000 km sin averías graves" son más eficaces que "Este Caddy te
durará muchos años". O "Le he regalado a mi hijo un teléfono Android y
me ha dicho que le gusta mucho más que su iPhone" frente a "Los
teléfonos Android son muy buenos".
Involucrar a la gente. El
siguiente nivel para contar una historia es involucrar a la gente en la
amplitud y la profundidad del alma de nuestra causa. Cuando los
cautivamos de esa forma, pierden la noción del tiempo, dejan de lado su
cinismo y su escepticismo e imaginan una manera mejor de hacer las
cosas.
Involucrar a la gente
requiere algo nuevo, extravagante y con estilo. Eso no significa que
tengamos que cambiar sus creencias básicas; idealmente, reforzaríamos
sus ideas esenciales pero llevaríamos a la gente a nuevas
manifestaciones de estas. Por ejemplo, "Siempre has querido un coche
veloz que no perjudique el medio ambiente. Con nuestro deportivo
eléctrico, ahora puedes tenerlo".
Al intentar involucrar a
la gente, conviene que nos hagamos la siguiente pregunta: "¿Qué me
haría abandonarme al momento?". Una experiencia cautivadora es como un
asombroso viaje en la montaña rusa: no se piensa en nada más que en ese
viaje mientras estamos en él. Esta es la prueba, difícil pero
alcanzable.
Animar a probarlo.
Los relatos y el involucrar son maneras eficaces de lograr que la gente
se plantee abrazar nuestra causa. El paso siguiente es la prueba
directa, para que puedan verla con sus propios ojos. Para facilitarla,
hemos de asegurarnos de que sea fácil, inmediata, sin costes, concreta y
reversible.
Amazones un
excelente ejemplo de cómo promover las pruebas. Lo hace de tres maneras
distintas con los libros que vende: primero, con su aplicación Look Inside,
que permite a los lectores ojear virtualmente los libros antes de
comprarlos. Esto mitiga la frustrante imposibilidad de hacerlo de manera
física. Segundo, los lectores se pueden descargar páginas de muestra de
los e-books antes de comprarlos. Tercero, los clientes que han
adquirido libros electrónicos de Kindle pueden devolverlos, sin
preguntas, en las 24 horas siguientes a la compra.
Cómo vencer la resistencia
Cuando hayamos lanzado nuestra causa e incluso tengamos
nuestros primeros seguidores, es normal que nos encontremos con
resistencias. Cautivar es un proceso y no un acontecimiento, por lo que
debemos tratar de superar las resistencias y lograr que más gente se
suba a nuestro tren.
Cautivar a la gente
requiere entender por qué la gente es reacia a apoyar nuestra causa. Hay
cinco fuentes habituales de resistencia que podemos encontrar:
Inercia. Las relaciones existentes, la satisfacción con el statu quo, la pereza y el estar ocupado dificultan el cambio.
Vacilación a la hora de reducir opciones. Tomar una decisión tiene como resultado una reducción de las opciones y la perspectiva de este resultado asusta a las personas.
Miedo a equivocarse. La gente puede pensar
que, mientras no ha elegido, todavía no se ha equivocado. El miedo a
saber el resultado puede hacerlos reticentes a elegir.
Falta de modelos que seguir. Si no tenemos
modelos, no tenemos una conducta para imitar, con lo que vacilamos a la
hora de probar una causa nueva. Por eso, los primeros seguidores son tan
importantes.
Nuestra causa apesta. Puede que nosotros o nuestra causa seamos un desastre. Entonces la gente tiene razón de mostrarse reticente.
Ninguno de estos
factores es insuperable, a menos que nuestra causa sea en verdad y
permanentemente un desastre. La resistencia al cambio es la norma, no la
excepción.
Ofrecer una prueba social. La
prueba social es la idea de que si otros lo están haciendo, debe de
estar bien, ser bueno, modernísimo y hasta óptimo. Así, si somos capaces
de demostrar a la gente que otros ya han adoptado nuestra causa,
podemos convencerlos de que también la adopten.
Coleen Szot, redactora
de anuncios de teletienda, hizo aumentar las ventas simplemente
cambiando el aviso habitual de "Los operadores están a la espera, por
favor, llame ahora" por "Si los operadores están ocupados, vuelva a
llamar más tarde". Cuando la gente oía el nuevo aviso, interpretaban que
el nuevo producto se estaba vendiendo tan bien que los operadores no
daban abasto con las llamadas.
Crear la percepción de omnipresencia.
La prueba social implica que, si mucha gente está haciendo algo, debe
de estar bien o ser lo correcto. Los auriculares de cable blanco, por
ejemplo, facilitan la identificación de personas que usan un iPod. Entre
los aficionados a la tecnología, también resultaba fácil pensar en
gente que tiene uno. El iPod parecía omnipresente y esta impresión hizo
que lo acabara siendo.
Crear la percepción de escasez. Otorgamos
más valor a lo que creemos que escasea. Cuando Google presentó su
servicio de correo electrónico, Gmail, las cuentas solo podían abrirse
mediante invitación. El deseo para obtener una invitación para Gmail se
volvió tan histérico, que la gente llegó a venderlas por eBay.
Buscar el acuerdo. Cuando
encontramos la manera de estar de acuerdo, resultamos más agradables y,
cuanto más agradables somos, más probable es que consigamos superar la
resistencia. He aquí unos cuentos métodos para buscar formas de acuerdo:
En el terreno personal. Estudiar la página
web de la otra persona, sus imágenes de Flickr, su Twitter y su blog.
Puede que encontremos algún interés común: el hockey, los Audis, Van
Gogh o los perros labrador.
En el terreno profesional. Utilizar una red
virtual profesional como LinkedIn para saber más del historial
profesional de esa persona, y averiguar si tenemos contactos en común.
Armonizar las objeciones. Un buen cautivador
acepta las objeciones como una manera de decir "Todavía no" o "Cuéntame
más cosas", en vez de interpretarlas como un "No". Por ejemplo, si
alguien objeta que nuestra causa es demasiado cara, podemos armonizar
esta preocupación explicando que ofrecemos una garantía más larga, una
duración más larga y una mayor revaloración en la reventa.
Preguntar "¿Qué pasaría si…?". Cuando
hablemos con alguien y veamos que no avanzamos, conviene que planteemos
posibilidades como "¿Y si cambiamos esto?". Plantear hipótesis para ver
si el interlocutor estaría dispuesto a aceptar nuestros cambios es una
buena manera de superar la resistencia. Por ejemplo, "¿Te comprarías un
iPhone si viniera de Verizon y no de AT&T?".
Mover la ventana. La ventana Overton es una
teoría política que sostiene que hay una "ventana" o campo de normativas
que la gente está dispuesta a aceptar. El campo es como sigue:
impensable-radical-aceptable-razonable-popular. La teoría consiste en
que nosotros podemos proponer algo un poco menos aceptable para luego
trasladar nuestra idea hasta el campo "aceptable". Por ejemplo, los
defensores del control de armas podrían proponer una prohibición
"impensable" de todas las armas para que el Congreso acepte una
prohibición "radical" de únicamente las armas automáticas.
La finalidad de estos
métodos es encontrar la manera de ponerse de acuerdo en algo —en casi
cualquier cosa— que nos dé un día más de vida para seguir cautivando.
Hacer durar la cautivación
El objetivo de cautivar es un cambio duradero, no una
transacción o venta de una sola vez. Queremos que la cautivación dure y,
todavía mejor, que florezca.
A por la interiorización. En
1935, Lloyd Anderson no encontraba un piolet de hielo que le fuera bien
a un precio que pudiera permitirse. Acabó comprándolo en una tienda
austriaca llamada Sporthaus Peterlong. Luego empezó a ayudar a sus
compañeros de escalada a adquirir material en Europa. En 1938, él y
veintiún amigos dieron un paso más en sus adquisiciones e invirtieron un
dólar cada uno para fundar la Recreational Equipment Cooperative.
Hoy en día la empresa se
llama REI y sus 3,7 millones de clientes compran en sus más de cien
tiendas. La gente acude a REI no solo para adquirir material, sino
también en busca de consejos, para conocer gente aficionada a las
actividades al aire libre y fantasear sobre lugares en los que practicar
el excursionismo, el ciclismo, el esquí o la escalada. REIha creado una cultura del aire libre, y sus clientes han interiorizado los valores de la empresa.
El proceso de interiorizar valores pasa por tres etapas: conformidad, identificación e interiorización:
Conformidad. La gente se une a la causa por
presión de sus amistades, coacción, artimañas o el deseo de pertenecer a
un grupo. La conformidad no es la cautivación y no durará mucho sin la
fuerza debida, a menos que pasemos a la identificación y la
interiorización.
Identificación. Cuando las personas se
identifican con los miembros de un grupo, ven cosas en común e intereses
compartidos. Nadie les obliga a conformarse. En esta etapa, el
atractivo del cautivador y otros miembros del grupo es importante porque
la gente busca la aprobación del cautivador.
Interiorización. Es el nivel superior.
Significa que la gente ha pasado de identificarse a creer. Su creencia
no choca con sus emociones, no hay ninguna coerción y no tratan de
gustar a nadie. Es la cautivación.
La interiorización es el
nivel más difícil de conseguir, pero es el que dura más. Por ejemplo,
la gente que ha interiorizado el Mac no es usuario de esta marca
simplemente porque se identifica con otros usuarios de esta. Cree que un
Mac es el mejor ordenador hasta tal punto que no le importa hacer una
cola interminable en una tienda y pagar cualquier precio que le pidan
por él.
Consejos prácticos
Cómo usar la tecnología de empuje. Estamos en la
edad dorada del saber cautivar porque nunca llegar a la gente ha sido
tan fácil, tan rápido ni tan barato. La "tecnología de empuje"
(presentaciones, correo electrónico, Twitter) juega en ello un papel
fundamental. He aquí una lista de principios que debemos tener en cuenta
cuando la usamos:
Involucrarse rápido. Cuando la gente nos
llama, debemos responder con rapidez, en menos de un día. Hay poca gente
que responda rápido, y eso significa que no utilizan la tecnología como
una eficaz herramienta para cautivar.
Atraer a muchos. No hay que centrarse en los
ricos, famosos y la gente que tradicionalmente ha resultado ser
influyente. Debemos tratar a todo el mundo por igual y responder a
tantos como podamos. No sabemos nunca quién puede convertirse en nuestro
más valioso seguidor y amigo. No debemos olvidar que los "don nadie"
son los nuevos "alguien" en un mundo en el que las comunicaciones están
abiertas de par en par.
Involucrarse a menudo. No debemos esperar
captar a la gente solo unas pocas veces y ser capaz de cautivarla.
Cautivar es un proceso, no un suceso. Hemos de seguir atrayéndolos,
incluso cuando parezca que hacerlo tiene poco valor.
Usar medios variados. En general, cuantos más tipos de medios (vídeo, audio, chats en directo, etc.) utilicemos, más cautivadores resultaremos.
Aportar valor. Los principales tipos de valor
son estos: 1) indicadores de contenidos útiles, inspirados o
divertidos; 2) información, observaciones o contenidos personales; 3)
consejos y ayuda.
Reconocer. Debemos reconocer a cualquiera que
nos haya ayudado a localizar la información valiosa que nosotros
ofrecemos a los demás. Esa acción equivale a una nota de agradecimiento.
Cuanta más luz aportamos a los demás, más brillamos nosotros mismos.
Ofrecer el beneficio de la duda. Hemos de
suponer que las personas son honestas, listas y decentes —no falsas,
estúpidas y conflictivas—. No debemos perder las formas cuando nos
comuniquemos digitalmente y hemos de asumir que todo lo que hacemos es
público y permanente, de modo que estamos dejando huellas para que todo
el mundo pueda verlas siempre.
Aceptar la diversidad. Cuanto más amplio y
flexible sea nuestro punto de vista, más encantadora resultará nuestra
presencia virtual. Pero en la aceptación de la diversidad también hay
límites.
No aceptar cualquier tontería. Si damos a la
gente el beneficio de la duda y nos ofenden, no debemos tolerarlo. Si
pensamos que alguien es un cretino, la mayoría de la gente que observa
la situación en silencio piensa como nosotros. Si no aceptamos las
imbecilidades, cautivaremos a los observadores silenciosos a los que les
gusta que tengamos el coraje de negarnos. Sencillamente, no debemos
llevar nuestra reacción al terreno personal; podemos criticar la
opinión, la idea o el punto de vista, pero no a la persona.
Limitar la promoción. Si no más de un 5 % de nuestros tuiteos, posts
y actualizaciones son promocionales, todo va bien. Pero si nadie se
queja, es que no estamos promocionando lo suficiente. Como norma, cuanto
más valor ofrezcamos, más promoción podemos permitirnos hacer de
nuestra causa.
Desvelar nuestros conflictos. Hay dos motivos
para hacerlo: primero, es lo más honesto. Segundo, si hemos cautivado a
la gente, las causas que apoyemos le interesarán. Así, desvelar
nuestros conflictos es una buena forma de marketing.
Cómo usar la tecnología de arrastre. La
tecnología de empuje lleva nuestra historia a la gente. La tecnología
de arrastre acerca a la gente a nuestra historia. La ventaja de esta
última es que podemos ofrecer grandes cantidades de información en
comparación con, por ejemplo, los 140 caracteres de un tuiteo.
Para distribuir grandes
cantidades de información, vender nuestro producto y dar asistencia y
descargas, las páginas web y los blogs son difíciles de superar. He aquí
lo que podemos hacer para sacar el máximo partido de su poder de
seducción:
Ofrecer un contenido de calidad. Una página
web o un blog sin un contenido útil o entretenido no tiene nada de
atractivo. Esto no significa que nuestros contenidos deban gustar a todo
el mundo, pero nuestra página ha de atraer al segmento de población al
que intentamos cautivar.
Refrescarlo a menudo. Las páginas web y los
blogs que cautivan no son folletos que cuentan un argumento de marketing
y que no cambian. La gente no volverá a visitar nuestro blog o página
web si no aportamos material nuevo a menudo. Idealmente, deberíamos
actualizar el contenido cada dos o tres días.
Pasar de nuestra iluminación. Debemos pasar
de la iluminación y del Flash para dejar que la gente entre en nuestra
página directamente. De lo contrario, pueden abortar la visita o solo
visitarla una vez.
Hacerla rápida. El usuario pretende tener
acceso inmediato, y no hay ninguna excusa para que una página web o un
blog tarden más que unos cuantos segundos en cargarse.
Salpicarla de gráficos e imágenes. Gráficos,
fotos y vídeos añaden interés y encanto a una web o un blog. En caso de
duda, podemos utilizarlos en exceso y no pecar de prudentes, con la
excepción de las intros de Flash.
Ofrecer una página de "preguntas más frecuentes".
A la gente le encanta este tipo de preguntas, porque permiten ir al
grano. Ahorran a los visitantes la molestia de tener que buscar la
información.
Diseñar una página tipo "Sobre nosotros". Los
visitantes no deberían nunca tener que preguntarse lo que hace nuestra
organización y por qué lo hace. Debemos ofrecer toda esta información en
una página "Sobre nosotros".
Ayudar a navegar al visitante. Hay que
facilitarle a la gente la tarea de encontrar en nuestra página lo que
busca. Un esquema de la página ayuda al visitante a hacerse una idea de
su contenido.
Presentar al equipo. Poca gente desea tratar
con una organización sin cara, sin nombre y sin alma. Una buena página
tipo "¿Quiénes somos?" resuelve este problema. Un fantástico ejemplo es
Arc90, un taller de diseño de Nueva York.
Optimizar las visitas desde varios dispositivos. Sea cual sea el dispositivo desde el que los visualicen, nuestra página weby
nuestro blog deben verse bien. Una página diseñada para portátiles u
ordenadores de sobremesa no funcionará bien en un teléfono móvil o un
iPad, de modo que deberíamos crear versiones específicas para cada
aparato que la gente emplee para acceder a nuestra página.
Ofrecer métodos múltiples de acceso. A cada
cual lo suyo: hay gente a la que le gustan las páginas web y los blogs,
otros prefieren los titulares RSS, las listas de correo electrónico, las
páginas de Facebook o los tuiteos. Debemos ofrecer muchos métodos para
captar a los visitantes y facilitar la identificación de estas opciones
en nuestra página web.
Todos estos principios y
consejos nos ayudan a cambiar las mentes, los corazones y los actos de
las personas, porque gracias a ellos cautivamos mejor.
Cautivar es una técnica
poderosa y, con el poder, viene la responsabilidad. Es nuestro deber
aplicar estas técnicas de manera que beneficien a todas las partes
implicadas.
Biografía del autor
Guy Kawasaki (Honolulu, 1954) es
uno de los mayores especialistas mundiales en el ámbito de las nuevas
tecnologías y el marketing. A mediados de los años ochenta comenzó a
trabajar en Apple, donde trasladó el concepto de “evangelizar” a los
negocios tecnológicos con la idea de atraer y centrarse en usuarios
vinculados al mercado de la multinacional.
En su prolífica biografía
profesional destaca la dirección de una de las empresas de capital
riesgo más importantes de Estados Unidos, Garage Technology Ventures y
la fundación de Alltop, una revista online sobre los temas más populares de Internet. Fue consejero en Motorola y, desde 2014, colabora como chief evangelist en Canva, una empresa australiana de servicios de diseño gráfico online.
Kawasaki está graduado por la Universidad de Stanford,
cursó un MBA en la UCLA (Universidad de California en Los Ángeles) y
tiene un doctorado honorario en la escuela de negocios Babson College.
Es autor de trece libros, entre los que destacan: Cómo volver locos a tus competidores (Planeta, 1996), Reglas para revolucionarios (Martínez Roca, 2001), El arte de empezar (Ilustrae, 2007), y El arte de cautivar (Gestión 2000, 2013)